diumenge, 30 de juny de 2019

El Sínodo Diocesano de la Iglesia (Religión Digital, 28/06/2019

El día 13 de junio, el cardenal Antonio Cañizares anunció la celebración de un Sínodo Diocesano en la Iglesia de València. El cardenal quiere que esta asamblea de obispos, presbíteros, religiosos y religiosas y laicos y laicas, pueda servir para “impulsar entre nosotros el esperanzador programa de evangelización del papa Francisco”.
Cabe recordar que el último Sínodo celebrado en la diócesis de València, convocado por el arzobispo Miguel Roca, tuvo lugar entre el 1986 y 1987. Los trabajos preparatorios del Sínodo comenzaran, según dijo la web del arzobispado, el próximo mes de octubre. De esta manera, los cristianos del obispado de València podrán “fortalecer su identidad en la fe”, para de “reemprender con renovado entusiasmo y esperanza, el camino de una nueva evangelización, cada día más urgente”.
Cabe recordar que la Iglesia Valenciana, en su reto por evangelizar nuestra sociedad, inexplicablemente continúa marginando y excluyendo el valenciano (o catalán) en la liturgia. Y eso que el Plan Diocesano de Pastoral, celebrado en la catedral de València en octubre de 2016, aprobó en su resolución número 107, “fomentar el uso del valenciano en la liturgia, como cauce de evangelización enraizado en nuestra cultura, promoviendo la edición de los libros litúrgicos en valenciano”.
No sé si este Sínodo tendrá en cuenta la lengua de los valencianos, oficial en el País Valenciano. Lo dudo, ya que si, hace prácticamente tres años el Plan Diocesano aprobó “fomentar el uso del valenciano” y aun estamos igual, no creo que la Iglesia Valenciana tenga en cuenta la lengua de San Vicent Ferrer.
A los padres y madres sinodales de este Sínodo Diocesano de València, les iría bien hacer caso del papa Francisco, cuando en su viaje a Chiapas, el 15 de febrero de 2016, nos recordaba el trabajo pastoral del obispo Samuel Ruiz, defensor de la cultura de los indígenas. Y es que Méjico no tenía conciencia de identidad (como nos pasa a los valencianos) y además los indígenas fueron marginados y tratados como un apéndice molesto que se había de eliminar. La mirada homogenizadora de la conquista de América, no tuvo en cuenta las culturas autóctonas que los colonizadores españoles disolvieron.
Por eso cuando Samuel Ruiz llegó a Chiapas en 1959 como nuevo obispo, se encontró con una diócesis, San Cristóbal de las Casas, con un millón y medio de habitantes, de los cuales el 79% eren indígenas. Samuel Ruiz llegó a Chiapas con una mentalidad “conquistadora” y por eso pensó enseñar español a los habitantes de esta zona, porqué ¿cómo podía evangelizar Chiapas, si tenía como mínimo cinco lenguas derivadas de la antigua lengua maya?
Samuel Ruiz García
Samuel Ruiz descubrió que sus predecesores en el episcopado también habían intentado (con poco éxito) enseñar el español a aquella gente. Y es que a menudo, la acción misionera había provocado la destrucción de las culturas indígenas, que habían sido pisoteadas, incluso desde punto de vista eclesial. Pero con el tiempo el obispo Samuel reconoció que al principio su encuentro con las lenguas indígenas fue un choque: “Yo veía las lenguas indígenas como un obstáculo para la evangelización”. Después comprendió que “cuando vas a un país, no puedes exigir, para comunicarte, que la gente del lugar hable tu lengua. Comprendí que era más sencillo que los agentes de pastoral aprendiesen las lenguas de los lugares donde trabajaban, en vez de pretender que la comunidad entera aprendiera la lengua española”.
Fui el Concilio Vaticano II, con el Decreto “Ad Gentes”, que hizo que el obispo Samuel entendiese el mundo indígena de una manera diferente, no asimilando la gente a la cultura española, sino respetando y valorando la dignidad de las culturas indígenas. En vez de imponer a los indígenas la cultura Occidental como único medio de expresión de la fe, el obispo Samuel se dio cuenta que había que respetar la identidad cultural de cada pueblo, realidad que desgraciadamente aún no han comprendido los obispos del País Valenciano y la mayoría de los presbíteros valencianos, que continúan marginando la lengua de los valencianos.
El obispo Samuel descubrió que para vivir la fe, no hacía falta desnudarse de la propia identidad y enjertar el cristianismo en el seno de una cultura extranjera. Así, gracias a los obispos africanos presentes en el Vaticano II, Samuel Ruiz entendió que era preciso respetar las culturas indígenas. Y es que el Concilio defendió que todas las culturas son el receptáculo de una presencia reveladora y salvadora de Dios. Por eso el obispo Samuel, con buen sentido común, cambió de actitud, y de dominador, se convirtió en defensor, ya que tuvo una gran sensibilidad por la condición indígena, defendiendo la presencia de la Iglesia en las comunidades indígenas y la supervivencia de sus culturas.
Obispo Samuel Ruiz GAacía
Si desde siglos la historia de América no fue sino un apéndice de la historia de la Iglesia europea, se comprende que la gente dominada no tuviese tampoco identidad propia, ya que se identificaba con la de los dominadores. El Vaticano II cambió la mirada del obispo Samuel, que fue descubriendo que las culturas se han de amar en ellas mismas, ya que están impregnadas de la presencia salvadora de Dios. Así, Samuel Ruiz emprendió el camino para construir una Iglesia autóctona, para demostrar que la encarnación en la cultura es siempre experiencia de Iglesia. De hecho, Jesús se encarnó en una cultura concreta, minoritaria y marginada. No se encarnó en la cultura dominante de los opresores, la latina, ni tampoco en la cultura griega. De aquí la importancia que el Vaticano II dio a la encarnación y a la inculturación de la Iglesia en todas las lenguas y en todas las culturas, sin excluir ninguna de ellas.
El cambio que experimentó el obispo Samuel por lo que se refiere a la defensa de las culturas indígenas, se observa en una anécdota que contaba él mismo: “Un día fui a una comunidad de Bachajón y me esforcé en hablar con dos hermanas indígenas. En ver la enorme dificultad que yo tenía para decir algunas palabras sencillas en su idioma, las dos mujeres se decían una a otra: “Este pobre obispo no sabe hablar”. Fue entonces cuando el catequista dijo al obispo: “Querido obispo, ¿no he hecho yo un gran esfuerzo para venir a ti y aprender a hablar en tu lengua? ¿Porqué no haces tú un esfuerzo para venir a mí y aprendes una poco de mi lengua?”. Así fue como los misioneros se animaron a aprender las lenguas indígenas, para practicar una evangelización adaptada a la cultura y por eso la diócesis de San Cristóbal publicó un catecismo en tzeltal y la traducción de la Biblia a las lenguas indígenas. Y cuando en 1974 se organizó un congreso sobre el V centenario del nacimiento de Fray Bartolomé de Las Casas, se hizo en las lenguas de los indígenas, con intérpretes que hablaban al menos cuatro lenguas (tzeltal, tzotzil, tojolabal i chol) además del español.
Conocedor de las lenguas mayas y amante de sus culturas, el obispo Samuel Ruiz fue un gran impulsor del movimiento por la dignidad de los indígenas de Chiapas y un pionero en la defensa de sus derechos.
El obispo Samuel Ruiz ayudó al pueblo a hacer una reflexión sobre el Reino de Dios, que propició un acercamiento a la fe de las comunidades indígenas, cosa que implicaba una acción en la historia para instaurar la justicia y la fraternidad. El obispo Samuel Ruiz fue un hombre que se dejó “convertir” por el Vaticano II y también por los indígenas, ya que comprendió que la primera acción de la Iglesia ha de ser acercarse a los hombres y a las mujeres y ver qué hace falta hacer para ayudarlos, para liberarlos de las cadenas que les aprisionan. El obispo Samuel comprendió, a la luz del Evangelio, que la prioridad de la Iglesia es su compromiso por estar al lado del hombre marginado por el poder, para así sacarlo de la opresión y ayudarlo a superar las injusticias que lo encadena.
Samule Ruiz y Raúl Vera
El obispo Samuel en Chiapas, supo escuchar a la gente, acercarse a los que sufrían y amar y promover las lenguas indígenas en la Iglesia.
El Instrumentum Laboris para el Sínodo de la Amazonia, destaca la importancia del “camino hacia una Iglesia amazónica e indígena” (nº 115-117), con el objetivo de “promover las culturas y los derechos de los indígenas”, así como también “el valor de las culturas amazónicas” (nº 119). Finalmente este texto de trabajo para preparar el Sínodo, insiste en la “inculturación de la liturgia en los pueblos indígenas”.
Ante este reto de la Iglesia de la Amazonia, ¿la Iglesia Valenciana no se sienteinterpelada cuando, a diferencia de la Iglesia Amazónica, en vez de valorar la lengua de los valencianos, la desprecia?
Recientemente (Ara TV, 16 de mayo de 2019) el arzobispo de Tarragona, Joan Planellasdecía: “¿Quien puede renegar de su tierra? ¿De Cataluña, que tiene cultura, lengua y talante propios?”. Y afirmaba también una idea que los obispos valencianos habrían de tener en cuenta: “La Iglesia ha de afirmar este amor por la tierra en la que vives”.
Este Sínodo de la Iglesia de València habría de ser una buena ocasión para que el arzobispo Cañizares y sus obispos auxiliares (juntamente con los de las otras diócesis valencianas) aprobaran el Misal Valenciano (como pedía la resolución 107 del Plan Diocesano de octubre de 2016) para así hacer posible que la lengua de San Vicent Ferrer no quede, como hasta ahora, arrinconada y excluida de la liturgia y de la vida de la Iglesia valenciana.
Amén.
Misal valenciano

El 'diàleg' del president Ximo Puig (VILAWEB/ONTINYENT, 29/06/2019)

Aquesta era l’oferta del Sr. Ximo Puig, president de la Generalitat del País Valencià (tot i que ell parla gairebé sempre de Comunitat Valenciana), en una entrevista al programa Els Matins de TV3, tal com informava Vilaweb el dia 20 pasat. A les preguntes de la periodista Lídia Heredia, el Sr. Puig deia: “Hem apostat des de fa quatre anys per la normalització” en les relacions entre el País Valencià i Catalunya.
Davant aquestes declaracions, tan plenes de sentit comú, de seguida, el president Quim Torra allargà la mà al president Puig per fer possible una trobada entre els dos presidents, a València o a Barcelona.
Però només 24 hores més tard, el president Puig va deixar en el congelador les relacions (que el Sr. Ximo Puig era partidari de normalitzar) amb el Sr. Quim Torra i va rebutjar l’oferta del president de Catalunya per reunir-se a València o a Barcelona.
I és que de seguida que la líder del PP valencià va conèixer l’oferta de diàleg del president Puig al president Torra, la Sra. Bonig va tirar la cavalleria i l’artilleria al damunt del president valencià, acusant el Sr. Puig de ‘catalanista’, cosa ben poc original en l’argumentari del PP valencià i a més del tot falsa, la qual cosa fa pensar que la Sra. Bonig no coneix el Sr. Puig.
La Sra. Bonig és molt jove i per això no va poder acusar de catalanista el president Adolfo Suárez, quan el 1977 va propiciar el diàleg amb el president Tarradellas, que es trobava a l’exili (com ara el president Puigdemont i altres consellers del seu govern) i va fer possible la restauració de la Generalitat de Catalunya, tot i que el Sr. Suárez havia jurat els Principios Fundamentales del Movimiento.
El president Puig (amb la por al cos) pensa que si renuncia a establir i a normalitzar les relacions amb el Sr. Torra i així fer possible un diàleg fluid amb Catalunya (que per altra banda hauria de ser la cosa més normal entre dos espais que comparteixen la llengua, la cultura i l’economia) no serà acusat de catalanista i fins i tot pot pescar vots del PP. Però el Sr. Puig no coneix el PP valencià, que ara i adés traurà el fantasma catalanista (com ha fet tantes vegades) per espantar el president Puig i coaccionar-lo perquè no faça el que han de fer els polítics: dialogar i entendre’s els uns amb els altres.
Segurament per això al País Valencià encara no tenim l’oportunitat de poder veure TV3, malgrat les promeses (i mentides) de la reciprocitat entre les cadenes autonòmiques. I la culpa no la té el president Torra, sinó el mateix president Ximo Puig i els seus amics ministres del PSOE, que contínuament (com abans amb els ministres del PP) posen totes les dificultats hagudes i per haver perquè els valencians no puguem sintonitzat TV3.

Clar que amb una consellera com la Sra. Gabriela Bravo que menysprea el valenciàper prioritzar, segons diu, els coneixements mèdics, però que no menysprea el castellà (ja que s’exigeix per ocupar una plaça com a metge) el ‘diàleg’ del president Puig i la seua aposta per la nostra llengua queda en paraules, però no en obres. O sí: fitxant com a assessora l’exdiputada de Ciutadans que deia que parlar valencià era per a ‘aldeanos’ i que ‘el valenciano es entrañable pero poco útil para buscar empleo’. El Sr. Puig no deu recordar les perles que li dedicà la Sra. Punset en el debat d’investidura (vídeo), on Ciutadans votà en contra.
On queda el govern del Botànic en la defensa de la nostra llengua i de la llibertat d’expressió? Crec que amb aquestes renúncies i amb aquestes claudicacions, massa freqüents, els valencians ens hem adonat que no tenim un govern del Botànic sinó un govern del Bonsai.
Aquest és el diàleg del Sr. Puig.

divendres, 28 de juny de 2019

L'església italiana denuncia la xenofòbia de Salvini (DIARI DE GIRONA, 17/06/2019)

L Església té la missió d'anunciar l'Evangeli i de servir la humanitat. Per això també ha de denunciar la mentida, la hipocresia i tot allò que va contra la dignitat humana. L'Església ha de parlar amb llibertat i ha de defensar els Drets Humans i la justícia. Davant tants i tants atemptats contra els més fràgils de la nostra societat, l'Església no pot mirar cap a una altra banda, ni mantenir-se «neutral», ja que amb el seu silenci davant les injustícies, l'Església (com ha passat altres vegades, sobretot durant el franquisme) seria responsable d'aquestes situacions injustes.
Qui sí que parla amb llibertat és l'Església italiana, que ha criticat la «sobirania fetitxista» del ministre Salvini, que utilitza, d'una manera immoral, la creu i els evangelis per als seus discursos d'odi i de rebuig als immigrants. Com ha denunciat el setmanari catòlic italià Famiglia cristiana, Salvini, envoltat dels representants de l'extrema dreta europea, exhibia el rosari i l'evangeli, abusant (i apropiant-se) d'aquesta manera dels símbols cristians, mentre «un altre vaixell amb vides humanes va ser rebutjat» per Itàlia, a causa del rebuig del Sr. Salvini pels refugiats. 
Com ha dit recentment el cardenal Leonardo Sandri, Prefecte per a les Esglésies Orientals, «la identitat dels pobles no es construeix construint murs», sinó ajudant els qui més pateixen.
Una altra veu de l'Església que s'ha alçat contra la xenofòbia de Salvini ha estat la del bisbe Doménico Mogavero, que també ha denunciat la demagògia del ministre de l'Interior italià. El bisbe Mogavero ha afirmat, davant l'actitud de Salvini d'utilitzar els símbols religiosos: «Ja no podem permetre que els signes sagrats de la nostra fe estiguin apropiats per vendre els seus punts de vista inhumans, diametralment oposats al missatge de l'Evangeli». I el bisbe Mogavero, amb llibertat evangèlica, ha dit en referència a Salvini: «Qui estigui amb ell, no pot anomenar-se cristià», ja que el ministre de l'Interior italià, amb les seves declaracions xenòfobes i la seva actitud racista i de menyspreu pels qui més pateixen, «negà el manament de l'amor».
Amb la valentia dels profetes, Domenico Mogavero, bisbe de Mazara Del Vallo, ha afirmat a més, que «no podem romandre en silenci davant els atacs del ministre, cada vegada més arrogant», en relació a les constants crítiques de Salvini a l'actitud del papa Francesc a favor dels immigrants i dels refugiats. 
Com agrairíem els cristians que, en compte de blanquejar Vox com a partit «constitucionalista», com ha fet un bisbe espanyol, parlés amb valentia, i alhora denunciés la xenofòbia d'aquells que, amb l'argument de la por, menyspreen i arraconen els immigrants i els refugiats com si ens portaren la pesta. L'actitud col·laboracionista de la majoria dels bisbes espanyols amb el franquisme, va ser un escàndol. Ara convindria que els bisbes denunciessin aquells que branden l'Evangeli, no per acollir els qui pateixen, sinó per deixar-los morir al Mediterrani. 
Però ja sabem que l'extrema dreta europea menysprea el papa, a qui els xenòfobs no li perdonen les seves crítiques a una economia que mata. Com també sabem que els partits d'extrema dreta odien els immigrants i per això no escolten la veu de Francesc quan el papa ha denunciat diverses vegades el mur de Trump, ja que «la por ens torna bojos». Per això el papa Francesc (Religión Digital, 25 de gener de 2019) ens anima constantment a construir ponts i tirar a terra els murs que ens divideixen, ja que només d'aquesta manera construirem un món més humà i més fratern. Només fa uns dies (Religión Digital, 27 de maig de 2019), el papa Francesc denunciava «la decadència moral» d'una Europa que ha convertit migrants i refugiats en «emblema de l'exclusió». 
Salvini i els seus aliats espanyols ens volen fer creure que ells, i només ells, són els defensors dels valors cristians i de les antigues tradicions europees. Però res més lluny de la realitat, ja que aquests grups xenòfobs menyspreen el manament nou de l'amor, que ens encoratja a estimar i ajudar les persones més fràgils de la nostra societat. Sense fer diferències. Sense arraconar (o amagar) aquells que són diferents.

dilluns, 24 de juny de 2019

El Sínode de l'Amazònia (VILAWEB/ONTINYENT, 23/06/2019)

El dilluns 17 de juny es va presentar Instrumentum Laboris, el document de treball per al Sínode de l’Amazònia que tindrà lloc al Vaticà del 6 al 27 del mes d’octubre vinent. Aquest text servirà perquè els pares i mares sinodals reflexionen i donen ‘resposta a les diverses situacions’ que viu l’Amazònia i d’aquesta manera busquen ‘nous camins que possibiliten un kairós’, és a dir, un temps de gràcia ‘per a l’Església i per al món’.
L’Instrumentum Laboris consta d’una introducció, tres parts i una conclusió final, amb un total de vint-i-un capítols.
Va ser el papa Francesc qui el 15 d’octubre de 2017 va anunciar la celebració d’aquest Sínode de l’Amazònia, amb l’objectiu que siga ‘un instrument privilegiat per a escoltar el poble de Déu.’
El capítol 1 de la primera part tracta sobre ‘la veu de l’Amazònia, la defensa de la vida davant l’explotació, la vida amenaçada per la destrucció i l’explotació ambiental i la violació dels drets humans.’
El capítol 2 d’aquest document presenta ‘la bellesa i l’amenaça del territori’ i el 3, ‘la inculturació i la interculturalitat.’
El capítol 4 ens presenta el ‘diàleg i la missió en un món pluricultural i plurireligiós.’
Pel que fa a la part segona, aquest text ens mostra la importància de ‘l’ecologia integral i el clam de la terra i dels pobres.’ Així, el capítol 1 d’aquesta segona part presenta ‘el clam amazònic per l’amenaça que viu aquesta terra’ i la importància de desenvolupar una ‘ecologia integral’ per tal d’evitar ‘la destrucció de l’Amazònia.’
El capítol 2 presenta la problemàtica dels ‘pobles vulnerables’ i el drama de ‘la violència contra les dones.’
El capítol 3 posa l’accent en ‘les conseqüències de les migracions’ i el 4, en ‘la urbanització de l’Amazònia.’
El capítol 5 se centra en el drama de ‘les famílies amazòniques, víctimes del colonialisme en el passat i del neocolonialisme en el present’. I el 6 tracta el tema de la corrupció, veritable ‘flagel moral estructural.’
El capítol 7 d’aquesta segona part ens presenta la qüestió de ‘la salut i les medicines tradicionals’, el 8, ‘l’ensenyament integral com a trobada’ i  finalment el 9 desenrotlla ‘la conversió ecològica.’
La tercera part de l’Instrumentum Laboris es titula Desafiament i esperances en una ‘Església profètica a l’Amazònia.’
El capítol 1 tracta el tema de l’Església ‘amb rostre amazònic.’ Per això el capítol 2 parla del ‘desafiament de la interculturació i interculturalitat’, per a així ‘evangelitzar les cultures.’
El capítol 3 d’aquesta tercera part ens mostra el tema tan important (i tan oblidat per l’Església Valenciana) d’’una litúrgia inculturada.’
El capítol 4 és el que més ressò ha tingut als mitjans de comunicació, ja que, davant la disminució de preveres per presidir l’Eucaristia a les comunitats cristianes, aquest capítol presenta la possibilitat de ‘promoure vocacions autòctones d’hòmens i de dones indígenes’ que ‘prediquen des d’un profund coneixement de la seua cultura i de la seua llengua’. Per això aquest capítol obri el debat sobre el celibat, ja que ‘estudia la possibilitat de l’ordenació presbiteral de persones, encara que tinguen una família constituïda i estable.’ I és que cal tindre molt en compte si és més important el celibat que l’Eucaristia. Com ha dit el teòleg José M. Castillo, ‘Jesús instituí l’Eucaristia, no el celibat’. Per això és més important que les comunitats cristianes no es queden sense Eucaristia, encara que la presidència de la celebració recaiga en un ministre casat, que no que els ministres ordenats siguen cèlibes i per la seua escassetat hi haja cristians que no puguen tindre Eucaristia.
Aquest mateix capítol presenta també la possibilitat de conferir algun ‘ministeri oficial a la dona’, destacant la necessitat i la importància ‘de l’aprenentatge de la llengua i la cultura’ per part dels ministres ordenats que vénen de fora, perquè així puguen entendre els cristians que serveixen en el ministeri de la Paraula o en l’Eucaristia, una assignatura pendent a l’Església valenciana, que en la litúrgia arracona i menysprea, en ple segle XXI, la llengua de Sant Vicent Ferrer.

El capítol 5 tracta de ‘l’evangelització de les ciutats’ i el 6, del ‘diàleg ecumènic i interreligiós’. El capítol 7 estudia la ‘missió dels mitjans de comunicació’ i finalment, el 8 i últim, del ‘rol profètic de l’Església i la promoció humana integral.’
Com ha dit el bisbe brasiler de Roraima, Mario Antonio da Silva, ‘el Sínode ha de vindre a l’encontre, no d’expectatives sinó de les necessitats de les comunitats de l’Amazònia.’ Per això, entre més mesures, debatrà la possibilitat d’ordenar preveres hòmens casats.
Com ha escrit el cardenal Claudio Hummes, relator general del Sínode, aquesta assemblea ha d’afrontar amb valentia temes com ‘la crisi climàtica i ecològica, una Església més missionera o el dret universal a l’aigua’ de tots els pobles.

divendres, 21 de juny de 2019

'Todos los catalanes son una mierda' (VILAWEB/ONTINYENT,20/06/2019

Aquesta frase va ocasionar, ara fa seixanta anys, el conegut cas Galinsoga, fruit de la lluita i de la resistència catalanista i antifranquista (amb la participació de l’Església catalana) davant la supèrbia de Luís Martínez de Galinsoga, director del diari la Vanguardia Española i hagiògraf de Franco, a qui havia qualificat de ‘Vigía de Occidente’.
El diumenge  21 de juny de 1959, ara fa 60 anys, Galinsoga anà a  missa de nou a la parròquia de Sant Ildefons de Barcelona. En començar el mossèn l’homilia, en català, Galinsoga  es dirigí a la sagristia, on bramà: ‘Vengo a protestar,  porque la misa es en catalán.’
-Vostè perdone, —li contestà el sagristà–  però la missa, com a tot arreu, és en llatí.
Mossèn Lluís Gómez Rubiera, qui estava llegint el diari, en sentir aquells crits es dirigí a Galinsoga que repetia: ‘Vengo a protestar porque es intolerable que se predique en catalán’. Ell explicà a Galinsoga que, pel fet de ser la missa parroquial, el rector feia l’homilia en català.
Galinsoga respongué, mentre deixava una targeta seua damunt una tauleta: ‘Diga a ese señor y a todos sus feligreses, que son una mierda’. I eixí de la sagristia repetint: ‘catalanes de mierda’. Una dona que el sentí li va dir: ‘Però què diu, mal educat!’. I Galinsoga repetí cridant: ‘Que todos los catalanes son una mierda’.
El 25 de juny, mossèn Narcís Saguer, rector de Sant Ildefons, molt intel·ligentment, escriví a Galinsoga aquesta carta:
El pasado domingo día 21, mientras se celebraba en esta iglesia la misa parroquial, se presentó en la sacristía un individuo que utilizó esta tarjeta que lleva el nombre de V. S. y que le adjunto, y que en forma incorrecta y grosera se permitió proferir unas frases soeces contra el infraescrito y contra sus feligreses. Como debe tratarse, indudablemente, de un caso de suplantación de personalidad, pongo el hecho en conocimiento de V. S., para que pueda tomar las medidas pertinentes y evitar en lo sucesivo que ocurran escenas de ésta índole que podrían redundar en menoscabo de la fama, honorabilidad y caballerosidad que goza V. S. entre los ciudadanos de Barcelona’.
Galinsoga va contestar a mossèn Saguer reconeixent que era ell mateix, i no un altre, qui havia entrat a la sagristia per queixar-se pel sermó en català.
Aquests fets van començar a ser coneguts i s’inicià una campanya ciutadana contra La Vanguardia Española, amb gent com Jordi Pujol, Jaume Casajuana o Xavier Polo. Aparegueren diaris de La Vanguardia trencats, s’escriviren cartes als anunciants del diari explicant els fets i instant-los al boicot i també es convidava els subscriptors a donar-se de baixa del periòdic fins que Galinsoga fóra destituït. Els vidres de la redacció de La Vanguardia van ser trencats i aparegueren pintades de ‘Visca Catalunya’.
De la impremta de Francesc Pizon eixí un text clandestí, redactat per Jordi Pujol, titulat: ‘TODOS LOS CATALANES SON UNA MIERDA’ i que deia: ‘A desgrat de la injúria proferida pel tal Galinsoga, el Govern l’ha confirmat en el lloc de director de La Vanguardia.
Amb aquest acte, el Govern es fa seua la injúria i la llança a la cara de tots els catalans.
És el que calia esperar.
Cal respondre dignament al repte:
EL CATALÀ QUE ANUNCIÏ, LLEGEIXI, COMPRI O NO ES DONI DE BAIXA, SI ESTÀ INSCRIT, ÉS UN RENEGAT.
Els no catalans que treballen i viuen a Catalunya, tenen el deure de defensar la terra que els acull i els considera seus, igual com els seus fills.
Enfront de tal injúria, no hi ha diferències:
Cal ofegar amb una muntanya de Vanguardies refusades aquest gos empestat de Galinsoga.
                                   BOICOT TOTAL A LA VANGUARDIA
La tirada del diari s’havia reduït de 30.000 exemplars, es donaren de baixa prop de 20.000 subscriptors i el comte de Godó, propietari de La Vanguardia, perdé un milió i mig de pessetes.
A la vista de la magnitud de la campanya, Galinsoga agafà por i el 19  de gener de 1960 escriví un article en què pregonava el seu afecte i el seu servei a Catalunya i la seua amistat amb Puig i Cadafalch i amb Francesc Cambó.
L’oposició a Galinsoga va traure un altre text, que es distribuí àmpliament, i on es refutaven els arguments donats pel director de La Vanguardia en el seu article del 19 de gener.
El text deia, entre altres coses:
‘RESPOSTA al Sr. LUIS de GALINSOGA, director (encara) de “LA VANGUARDIA”
Sr. Galinsoga: Com vol que el creguem quan desmenteix els fets que se li atribueixen? … Vostè que és manifestament anticatalà, vostè amic d’en Pug i Cadafalch? Vostè amic d’en Cambó, d’en Rahola, d’en Ventosa… de tots els homes que feien sentir la veu de Catalunya en el Parlament espanyol, dels homes que defensaven la llengua, l’economia, els drets de tot ordre de Catalunya?
Vostè, rabiosament partidari de la proscripció total de la llengua catalana (tot l’incident de Sant Ildefons arrenca d’aquí) vostè amic d’en Cambó?… Vostè s’havia arribat a creure que els catalans ja no teníem capacitat de reacció… no ha tingut present que, malgrat el silenci obligat, Catalunya segueix viva, per això vostè Sr. Galinsoga, ens ha insultat greument, una vegada i  una altra. Fins que hem dit prou.
El text acabava amb aquestes paraules: ‘CATALANS: mentre en Galinsoga, adulador professional, home de baixa categoria personal, anticatalà rabiós, periodista mentider, segueixi de director del diari, NO EL COMPREU. DONEU-VOS-EN DE BAIXA. NO HI ANUNCIEU. BOICOT TOTAL a “LA VANGUARDIA’.
El 28 de desembre de 1959, l’editor del diari s’havia dirigit a les autoritats franquistes per sol·licitar el relleu del director. El 7 de febrer següent, el nom de Galinsoga ja havia desaparegut de la capçalera de La Vanguardia.
Una de les persones que participà en el cas Galinsoga fou mon pare, Josep Ll. Bausset, que aquell curs era professor a l’institut de Tortosa. Ell mateix repartia els fulletons, no només al Baix Ebre, sinó que, en tornar a l’Alcúdia cada 15 dies per a veure ma mare, la meua germana i a mi mateix, encara menuts, també  distribuïa aquests fulls entre amics o bé els escampava, clandestinament, de nit a València i als pobles dels voltant, per tal que el País Valencià s’assabentara de la situació d’opressió contra la llengua que es vivia a Catalunya.
El cas Galinsoga fou un èxit dels grups catalanistes i de l’oposició democràtica, juntament amb l’Església catalana en la lluita contra  la dictadura franquista i contra la prepotència dels enemics de Catalunya. De fet, l’Església catalana (a diferència de la valenciana, que continua menyspreant el valencià) sempre ha assumit i ha defensat la nostra llengua. Així ho manifestava recentment l’arquebisbe de Tarragona, Joan Planellas, quan declarava en una entrevista: ‘Manifestem el nostre profund amor pel país, l’estimem’.
Una vegada més es demostra que, quan un poble està unit per tal de defensar la seua dignitat i la seua identitat nacional, David és capaç de guanyar Goliat.
Encara que el respecte per la nostra llengua coste tant d’aconseguir, certament que les coses han canviat molt en seixanta anys, però tampoc tant com voldríem.
Mossén Narcís Saguer

Carta al govern del Paíds Valencià (VILAWEB/ONTINYENT, 19/06/2019)

Molt Honorable president de la Generalitat del País Valencià
Honorables consellers i conselleres

En aquesta nova etapa en l’autogovern al País Valencià, vull adreçar-me a vostès per encoratjar-los a treballar per un País Valencià basat en la justícia, en la llibertat i en la fraternitat. Un País on els més forts no abusen mai més dels més dèbils i on la justícia faça possible la llibertat i l’entesa entre els valencians.
Voldria que la seua tasca estiguera encaminada a acabar amb la fam, sobretot la dels nostres xiquets. Vull que s’esforcen més i més per tal que els nostres infants, des de la cultura, que ens fa passar de súbdits a ciutadans, puguen créixer en llibertat, per tal d’arribar a ser hòmens i dones lliures.
Vull i desitge que vostès siguen sensibles al clam i a les necessitats de les persones més vulnerables de la nostra societat.
Vull que treballen perquè la natura siga respectada i protegida, que tinguen cura del medi ambient, i que siguen sensibles als problemes dels llauradors, sempre els últims en tot.
Desitge que treballen per tal d’acabar amb l’atur i perquè els nostres jóvens que es troben fora del nostre País per qüestions de treball puguen tornar a la nostra terra.
Vull també que intenten acabar amb els desnonaments, i que el dret a l’habitatge i a una llar digna siga respectat.
Vull que treballen per fer possible un diàleg entre el nostre govern i els bancs i les entitats financeres. Que facen comprendre als bancs que, enmig d’una crisi brutal, ells que van ser rescatats amb diners de tothom, ara han d’ajudar els més desvalguts, no que els trepitgen.
Vull que vostès, en la seua noble tasca de servei als ciutadans, com a hòmens i dones cridats a la política, siguen honrats, que rebutgen qualsevol temptació de corrupció i de suborn, que no es deixen portar mai pel frau i per la mentida. I que es preocupen, de veritat, pel bé dels ciutadans.
Vull que treballen per normalitzar la nostra llengua. Que siga respectada i afavorida. Que s’acabe la discriminació lingüística que patim els valencians a la nostra terra i que els nostres xiquets puguen estudiar en valencià, sense les barreres i les dificultats que posaven altres governs.
Vull que puga ser una realitat viure en valencià, i per això els demane que promoguen la nostra llengua a l’administració, a la justícia i als mitjans de comunicació. Que puguem veure pel·lícules en valencià, comprar diaris en la nostra llengua, amb una À Punt lliure i plural i en la nostra llengua. I que siga possible tornar a veure (qui ho vulga) TV3.
Vull també que treballen incansablement per una sanitat universal i de qualitat i per uns serveis socials i un ensenyament a l’abast de tothom, sense les retallades immorals que vam patir anteriorment, sense les llistes d’espera escandaloses als hospitals.
Vull que tinguen una sensibilitat especial pels més desvalguts, que els malalts dependents siguen atesos amb eficàcia i que els pensionistes puguen viure amb dignitat i no amb la pensió de misèria que cobren molts d’ells.
Vull que els xiquets tinguen més beques per a llibres i per a menjadors.
Vull que treballen per extingir el racisme, la xenofòbia i tota mena d’ideologia totalitària, que no fan sinó degradar la condició humana.
Vull que cobren vostès un sou digne, sí, però que no siga abusiu i que vostès siguen exemples de sobrietat, d’austeritat i de sol·licitud pels qui més pateixen.
Vull que el govern valencià tinga una administració més senzilla i més austera, i alhora funcional, eficaç i més pràctica, sense tants assessors ni aduladors.
Vull que el govern de la Generalitat del País Valencià no tinga por al futur ni al present, perquè només la llibertat fa possible un Poble lliure.
Vull que treballen per tal que aviat siga una realitat el Corredor Mediterrani (tantes vegades promès i alhora amb tantes mentides per part d’alguns) i que finalment arribe un nou finançament digne, que no ofegue més els valencians.
També voldria que el govern del País Valencià treballara per a posar les bases que ens ajuden a arribar a la plena sobirania nacional, per tal de poder exercir el dret de decidir amb llibertat el futur del nostre País.
Vull que el govern Valencià estiga ben cohesionat, sense recels ni malfiances entre els seus membres, disposats a treballar conjuntament i amb molta generositat i sempre a favor dels valencians. Sense restar agenollats ‘para ofrendar nuevas glorias a España’.
Segur que si treballen per tot això i per moltes altres coses que m’he deixat al tinter, els valencians començarem a ser més lliures, i per això mateix més valencians.

diumenge, 16 de juny de 2019

Vida Religiosa: “El problema no és ser pocs, sinó ser insignificants” (Catalunya Religió, 16/06/2019)

(Josep Miquel Bausset / Monjo de Montserrat) Amb aquestes paraules el papa Francesc s’adreçà als preveres, religiosos i religioses, aplegats el 31 de març a la catedral de Rabat: “El problema no és ser pocs, sinó ser insignificants”. Mostren (com en la paràbola del llevat) que la importància de l’Església no es troba en el nombre o en la quantitat dels cristians, si som molts o pocs. Ni tampoc en la rellevància, en el prestigi, en l’acceptació social o en la influència o eficàcia davant el món, sinó en l’autenticitat de vida i en el coratge per anunciar el Regne.
Aquest diumenge celebrem la Jornada Pro orantibus. El problema de l’Església i dels monestirs, no és la quantitat, cada vegada menor, dels seus membres, sinó que el veritable problema el trobem quan nosaltres perdem la nostra dimensió mística, contemplativa i profètica. El problema de l’Església (i de la vida contemplativa) el trobem quan els cristians deixem de viure com a deixebles de Jesús i ens convertim en una caricatura del que hauríem de ser, com la figuera estèril que no donava fruit (Lc 13:1-9). El problema és quan som insignificants, és a dir, quan no signifiquem res, quan la nostra vida no té cap valor, com quan la sal perd la salabror.

El llevat de les benaurances
En el seu discurs a la catedral de Rabat, el papa ens recordava que els consagrats hem estat “cridats a una missió” i que el Senyor, tot cridant-nos a seguir-lo per mitjà dels consells evangèlics, “ens ha posat en la societat com eixa quantitat de llevat: el llevat de les benaurances i l’amor fratern”. Per això el papa ens feia vore també que “la nostra missió no està determinada principalment pel nombre, sinó per la capacitat que es té de generar i suscitar transformació, estupor i compassió”. I sobretot, per “la manera com vivim com a deixebles de Jesús”.
Hem de ser conscients que la nostra missió radica únicament en el nostre “trobament amb Jesucrist” i per això no podem creure que “només som significatius si som nombrosos”. El consagrat no és el qui “s’adhereix a una doctrina, a un temple o a un grup ètnic”, sinó que ho és, quan es reconeix perdonat i sobretot, per la seva relació amb Jesús, pel seu trobament amb el Ressuscitat. A més, cada consagrat ha de tindre molt present que és “sagrament viu del diàleg que Déu vol establir amb cada home i dona” i per això ha d’intentar viure amb autenticitat la seva consagració.
M’agradaren molt les paraules que el bisbe Joseba Segura va dir el dia 6 d’abril en la seva ordenació episcopal, a la catedral de Bilbao i que podem aplicar a la vida contemplativa: “Més que noves idees, el que aquest món necessita és que visquem en la veritat del que creiem”. El bisbe Joseba va insistir en la importància del testimoniatge i en el valor de la coherència i per això elogià els homes i les dones que són “exemple de fe i de fortalesa i que han viscut amb senzillesa i fidelitat”.   

Un conte
La vida contemplativa consisteix a aprofundir la nostra fe i el nostre amor a Déu i als germans, de la mateixa manera que els pous que, buidant-se d’ells mateixos, van aprofundint en el seu interior. Així ho veiem en aquest conte:  
“Hi havia una ciutat que no estava habitada per persones, sinó per pous, pous vivents…. Però pous, al cap i a la fi.
Els pous es diferenciaven entre sí, no només pel lloc on estaven situats, sinó pel seu brocal. Hi havia pous ostentosos, amb brocals de marbre i pous pobres i humils que eren simples forats oberts a la terra.
La comunicació entre els habitants de la ciutat era de brocal a brocal, i les notícies corrien ràpidament de punta a punta de la ciutat.
Un dia arribà a la ciutat una moda que segurament havia nascut en algun poblat i segons la qual tot ésser vivent hauria de cuidar molt més el seu interior que l’exterior. L’important no era la superfície sinó el contingut.
D’aquesta manera els pous començaren a omplir-se de coses: alguns s’ompliren de joies, uns altres de monedes d’or i pedres precioses. Altres, més pràctics, s’ompliren d’electrodomèstics i aparells mecànics. Alguns optaren per l’art i s’ompliren de pintures, pianos de cola i sofisticades escultures postmodernes. Finalment, els intel·lectuals s’ompliren de llibres, manifestos ideològics i revistes especialitzades.
Passà el temps... la major part dels pous s’ompliren de tota mena d’andròmines.
Uns altres pous van pensar que havien de fer alguna cosa per tal de seguir posant més objectes en el seu interior.
A un dels pous, en lloc de comprimir tot el que tenia al seu interior, se li va ocórrer augmentar la seva capacitat, eixamplant-se. No passà gaire temps abans que la idea fóra imitada. Tots els pous gastaven part de les seves energies en eixamplar-se, per així poder fer més espai en el seu interior.
Un pou petit i allunyat del centre de la ciutat va vore com els seus camarades s’eixamplaven desmesuradament. Ell va pensar que si continuaven eixamplant-se així, molt aviat es confondrien els seus límits i cadascun perdria la seva pròpia identitat. Per això, a partir d’aquesta idea, aquest pou se li va ocórrer una altra manera de augmentar la seva capacitat: consistia en créixer no en amplitud, eixamplant-se, sinó en profunditat; fer-se més profund, en lloc de més ample. Aviat se n’adonà que tot el que tenia a dins impossibilitava la tasca d’aprofundir el seu interior. Si volia ser més profund, hauria de buidar-se de tot el que tenia a dins seu. Al principi va tindre por  al buit, però després va vore que no tenia cap altra possibilitat, i així ho ve fer.
Buit de possessions, el pou que creixia cap a dins, va tindre una sorpresa: molt a dins…trobà aigua! Mai abans cap altre pou havia trobat aigua….El pou superà la sorpresa i començà a jugar amb l’aigua del fons, humitejant les parets, esquitxant cada part del seu interior i, finalment, fent brollar l’aigua cap a fora.
La ciutat mai abans no havia estat regada sinó per la pluja, que, de fet, era bastant escassa, així que la terra del voltant del pou, revitalitzada per l’aigua, començà a despertar. Les llavors de les seves entranyes brotaren en herba, en flors, en arbustos i en arbres. La vida esclatà en colors al voltant del pou allunyat del centre de la ciutat, al que anomenaren“El Verger”.
Tots es preguntaven com havia aconseguit el miracle.
No hi ha cap miracle, contestava ell. Es tracta de buscar en l’interior, en allò de  profund que hi ha en nosaltres.
Molts van voler seguir l’exemple del verger, però rebutjaren la idea quan se n’adonaren que per a profunditzar, havien de buidar-se. Ells continuaren eixamplant-se cada vegada més, per omplir-se de més i més coses.
En l’altra part de la ciutat, un altre pou decidí córrer el mateix risc del buit. I també començà a aprofundir en el seu interior i s’omplí d’aigua... i l’esquitxà cap a fora creant un segon oasi verd al poble.
¿Què faràs quan s’acabi l’aigua? li preguntaven.
No sé què passarà; però ara, quant més en trec, més aigua hi ha.
Passaren uns quants mesos abans del gran descobriment.
Un dia, per casualitat, els dos pous se n’adonaren que l’aigua que havien trobat en el fons d’ells mateixos, era la mateixa. Que el mateix riu subterrani que passava per un, passava també per l’altre. Se n’adonaren que s’obria per ells una nova vida. No només podien comunicar-se des de la boca del pou, superficialment, com tots els altres pous, sinó que aprofundint en el seu interior, això els havia descobert un nou i secret punt de contacte”.   


Nòmades i pelegrins
Aquest diumenge, en el dia Pro Orantibus de pregària pels contemplatius, els monjos i les monges hem de tindre el coratge i l’audàcia d’aprofundir la nostra fe i de somiar, per fer realitat el Regne de Déu. D’ací que les paraules que el papa adreçà als joves d’Itàlia l’agost passat, també poden aplicar-se als monjos i a les monges. El papa els deia: “L’Església necessita la vostra intuïció, els vostres somnis, que se’ns han donat perquè nosaltres els donem als altres”. Per això cal “tindre el coratge de fer un pas endavant, un pas audaç per construir una humanitat fraterna”. I és que, com deia el papa als joves, “l’Església sense testimoni, només és fum”. I uns dies després, el papa s’adreçava de nou als joves amb unes paraules que també poden anar adreçades a la vida contemplativa: “El món necessita la vostra llibertat d’esperit, la vostra mirada de confiança en el futur, la vostra set de veritat, de bondat, de bellesa”.
L’Esperit ha de fer-nos vulnerables als monjos i a les monges. I ho explico a partir d’un interessant article del periodista Ricard Ustrell El Periódico. Aquest periodista contava la situació que havia viscut ara fa un any, quan va tindre “una forta pressió al pit i un intens mal de cap”. Aquest episodi feia parlar Ustrell de la vulnerabilitat, que segons la psicòloga Brené Brown, “és la capacitat que tenim d’anticipar, de sobreviure i de resistir”. Per això la persona vulnerable és la que “surt del confort per arriscar-se. És el contrari del que busca comoditats, que copia i no innova i fa les coses que són fàcils”. Aquesta reflexió de Brown, que el periodista Ricard Ustrell comentava, em fa pensar que els monjos i les monges també hem de ser vulnerables, per deixar el confort, la comoditat i el sedentarisme i arriscar la nostra vida, tot sortint del nostre cercle tancat.
Com ens recordava l’arquebisbe de Tarragona Joan Planellas en la seva presa de possessió, “hem d’atrevir-nos a ser diferents, a mostrar altres somnis que aquest món no ofereix, a donar testimoniatge de la bellesa de la generositat, de servei, de la fidelitat a la pròpia vocació”.
Els monjos i les monges hem de ser homes i dones nòmades i pelegrins, desinstal·lats, capaços d’obrir nous camins, homes i dones que no es conformin en repetir el mateix perquè sempre s’ha fet així. Homes i dones inconformistes, capaços d’innovar, de nedar contracorrent per apostar-ho tot pel Regne.       
Aquest és el repte de la vida contemplativa: esdevenir homes i dones de comunió i de pau, de joia i d’esperança, per tal de ser significatius. Independentment que siguem molts o pocs. Perquè només si som homes i dones de Déu, serem llevat d’una nova humanitat i sal que portarà al nostre món el gust de Déu, la mirada compassiva del Pare, la tendresa maternal de l’Església i el somriure del perdó i de la fraternitat.
Josep Miquel Bausset és mestre de novicis de l'Abadia de Montserrat 

dissabte, 15 de juny de 2019

“El problema no es ser pocos, sino ser insignificantes” (RELIGIÓN DIGITAL, 15/06/2019)

Reflexiones en el día Pro orantibus: Ir al fondoJosep Miquel Bausset: “El problema no es ser pocos, sino ser insignificantes”

Noviciado de Montserrat
Noviciado de Montserrat

La vida contemplativa consiste en ir a fondo y no quedarnos en la superficie, en profundizar nuestra fe y nuestro amor a Dios y a los hermanos, de la misma manera que los pozos cuando, vaciándose de ellos mismos y profundizando en su interior, encuentran el agua que da vida

El verdadero problema lo encontramos cuando nosotros perdemos nuestra dimensión mística, contemplativa y profética. El problema de la Iglesia (y de la vida contemplativa) lo encontramos cuando dejamos de vivir como discípulos de Jesús y nos convertimos en una caricatura de lo que habríamos de ser

Los monjes y las monjas hemos de vivir abiertos a las sorpresas del Espíritu, desinstalados, buscando siempre caminar hacia adelante, con esperanza y con determinación

Estas palabras que el papa Francisco dirigió a los presbíteros, religiosos y religiosas, congregados el 31 de marzo en la catedral de Rabat, muestran (como en la parábola de levadura) que la importancia de la Iglesia no se encuentra en el número o en la cantidad de los fieles, de los presbíteros y de los religiosos. Ni tampoco en la relevancia, en el prestigio, en la aceptación social o en la influencia o eficacia ante el mundo, sino en la autenticidad de vida y en la audacia por anunciar el Reino.
El problema de la Iglesia, y de los monasterios, hoy que celebremos el día Pro orantibus, no es la cantidad, cada vez menor, de sus miembros (si somos muchos o pocos) sino que el verdadero problema lo encontramos cuando nosotros perdemos nuestra dimensión mística, contemplativa y profética. El problema de la Iglesia (y de la vida contemplativa) lo encontramos cuando dejamos de vivir como discípulos de Jesús y nos convertimos en una caricatura de lo que habríamos de ser, como la higuera estéril que no daba fruto (Lc 13:1-9). El problema es cuando somos insignificantes, como nos decía el papa, es decir, cuando no significamos nada, cuando nuestra vida no tiene ningún valor, como cuando la sal pierde su sabor.
En su discurso en la catedral de Rabat, el papa nos recordaba que los consagradoshemos sido “llamados a una misión” y que el Señor, invitándonos a seguirlo por medio de los consejos evangélicos, “nos ha puesto en la sociedad como esa cantidad de levadura: la levadura de las bienaventuranza y el amor fraterno”. Por eso el papa nos recordaba también, que “nuestra misión no está determinada principalmente por el número, sino por la capacidad que se tiene de generar y suscitar transformación, estupor y compasión”. Y sobre todo, por “la manera como vivimos como discípulos de Jesús”. Hemos de ser conscientes que nuestra misión radica únicamente en nuestro “encuentro con Jesucristo” y por eso no podemos creer que “sólo somos significativos si somos numerosos”.
El consagrado no es el que “se adhiere a una doctrina, a un templo o a un grupo étnico”, sino que lo es cuando se reconoce perdonado y aún más por su relación con Jesús, por su encuentro personal con él. Además, el consagrado ha de tener muy presente que hemos de ser “sacramento vivo del diálogo que Dios quiere establecer con cada hombre y mujer” y por eso hemos de intentar vivir con autenticidad nuestra consagración.
Vida contemplativa
Me gustaron mucho las palabras que el obispo Joseba Segura dijo el día 6 de abril en su ordenación episcopal, en la catedral de Bilbao y que podemos aplicar a la vida contemplativa: “Más que nuevas ideas, lo que este mundo necesita es que vivamos en la verdad de lo que creemos”. El obispo Joseba insistió en la importancia del testimonio y en el valor de la coherencia y por eso elogió a los hombres y a las mujeres que son “ejemplo de fe y de fortaleza y que han vivido con sencillez y fidelidad”.
La vida contemplativa consiste en ir a fondo y no quedarnos en la superficie, en profundizar nuestra fe y nuestro amor a Dios y a los hermanos, de la misma manera que los pozos cuando, vaciándose de ellos mismos y profundizando en su interior, encuentran el agua que da vida, como nos cuenta este relato:
“Erase una ciudad que no estaba habitada por personas, sino por pozos, pozos vivientes…. Pero pozos, al fin y al cabo.
Los pozos se diferenciaban entre sí no sólo por el lugar en que estaban excavados, sino por el brocal. Había pozos pudientes y ostentosos, con brocales de mármol, y pozos pobres y humildes que eran simples agujeros abiertos en la tierra.
La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal, y las noticias cundían rápidamente de punta a punta de la ciudad.
Un día llegó a la ciudad una moda que seguramente había nacido en algún poblado y según la cual todo ser viviente que se preciara, debería cuidar mucho más el interior que el exterior. Lo importante no era la superficie sino el contenido.
Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas: algunos se llenaban de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos optaron por el arte y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas postmodernas.
Finalmente, los intelectuales se llenaron de libros, manifiestos ideológicos y revistas especializadas.
Pasó el tiempo…. la mayoría se llenaron de todo.
Los pozos no eran todos iguales, así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior.
A uno de ellos, en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad, ensanchándose. No pasó mucho tiempo antes de que la idea fuese imitada. Todos los pozos gastaban parte de sus energías en ensancharse, para poder hacer más espacio en su interior.
Un pozo pequeño y alejado del centro de la ciudad, vio como sus camaradas se ensanchaban desmedidamente. Él pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su propia identidad. Quizás a partir de esta idea se le ocurrió otra manera de aumentar su capacidad: consistía en crecer, no a lo ancho sino en profundidad; hacerse más hondo en lugar de más ancho. Pronto se dio cuenta de que todo lo que tenía dentro le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía de vaciarse de todo su contenido. Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo.
Vacio de posesiones, el pozo que crecía hacia dentro, tuvo una sorpresa: muy en el fondo…¡encontró agua!
Nunca antes otro pozo había encontrado agua….El pozo superó la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y, por último, haciendo saltar el agua hacia fuera.
La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que, de hecho, era bastante escasa, así que la tierra de alrededor del pozo, revitalizada por el agua, comenzó a despertar. Las semillas de sus entrañas brotaron en pasto, en tréboles, en flores y en árboles. La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo, al que llamaron “El Vergel”.
Todos se preguntaban cómo había conseguido el milagro.
No hay ningún milagro, contestaba él. Se trata de buscar en el interior, en lo profundo.
Muchos quisieron seguir el ejemplo del vergel, pero rechazaron la idea cuando se dieron cuenta de que para profundizar, antes debían vaciarse. Y siguieron ensanchándose cada vez más, para llenarse de más y más cosas.
En la otra parte de la ciudad, otro pozo decidió correr el mismo riesgo del vacío. Y también empezó a profundizar y se llenó de agua… y salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo.
¿Qué harás cuando se termine el agua? le preguntaban.
No sé lo que pasará; pero por ahora, cuanto más saco tanta más agua hay.
Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.
Un día, por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de ellos, era la misma. Que el mismo rio subterráneo que pasaba por uno, pasaba también por el otro. Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto”.
Pozo
Hoy, en este día Pro Orantibus de oración por los contemplativos, los monjes y las monjas hemos de tener el coraje y la audacia para ir a fondo en nuestra fe. Hemos de tener la valentía suficiente para soñar y de esta manera hacer realidad el Reino de Dios. De aquí que las palabras que el papa dirigió a los jóvenes de Italia el mes de agosto pasado, también pueden aplicarse a los monjes y a las monjas.
El papa les decía: “La Iglesia necesita vuestra intuición, vuestros sueños, que se nos han dado para que nosotros los demos a los demás”. Por eso hace falta “tener el coraje de dar un paso hacia delante, un paso audaz para construir una humanidad fraterna”. Y es que, como decía el papa a los jóvenes, “la Iglesia sin testimonio, solo es humo”. Y unos días después, el papa se dirigía de nuevo a los jóvenes con otras palabras que también pueden ir dirigidas a la vida contemplativa: “El mundo necesita vuestra libertad de espíritu, vuestra mirada de confianza en el futuro, vuestra sed de verdad, de bondad, de belleza”.
El Espíritu ha de hacer de los monjes y de las monjas, hombres y mujeres vulnerables. Y lo explico a partir de un artículo del periodista Ricard Ustrell (El Periódico, 5 junio de 2019), cuando en su columna narraba la situación que vivió hace un año, con “una fuerte presión en el pecho y un intenso dolor de cabeza”. Ricard Ustrell mencionaba la psicóloga Brené Brown, que define la vulnerabilidad como “la capacidad que tenemos de anticiparnos, de sobrevivir y resistir. Para ella, el vulnerable es el que sale del confort para arriesgarse. Es lo contrario del que busca comodidades, que copia y no innova y hace cosas que son fáciles”.
Como nos recordaba el arzobispo de Tarragona Joan Planellas, el pasado día 8 en su entrada como nuevo pastor, “hemos de atrevernos a ser diferentes, a mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, a dar testimonio de la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación”.
Por eso los monjes y las monjas hemos de salir de nosotros mismos, arriesgando nuestra vida por el Reino. Hemos de ser peregrinos y nómadas y no sedentarios. Hemos de ser hombres y mujeres que abran caminos nuevos, que no se conformen con hacer siempre lo mismo, porque siempre se ha hecho así. Hemos de vivir abiertos a las sorpresas del Espíritu, desinstalados, buscando siempre caminar hacia adelante, con esperanza y con determinación.
Este es el reto de la vida contemplativa: llegar a ser hombres y mujeres de comunión y de paz, testigos de gozo y de la vida nueva que nos viene del Espíritu del Señor Resucitado, para así llegar a ser significativos. Para ser hombres y mujeres enamorados de Dios. Para ser levadura de una nueva humanidad y sal que lleve a nuestro mundo el gusto y el sabor de Dios, la mirada compasiva del Padre, la ternura maternal de la Iglesia y la sonrisa del perdón y de la fraternidad.
Novicios de Montserrat

L’abat del mil·lenari (CASTELLÓ NOTÍCIES, 18/09/2021)

Sant Benet a la seua Regla, un text d’una gran saviesa i d’una més gran humanitat, ens presenta les grans línies que ajuden els monjos a ser...

MONTSERRAT